InTruth escucha un vídeo o un directo, transcribe lo que se dice y comprueba al momento si esos datos son ciertos. No es un detector de mentiras: mira la frase, no a la persona. Un polígrafo hace justo lo contrario.
Piensa en el último debate electoral que viste. Alguien suelta una cifra en el minuto doce. Suena convincente. Y tú te quedas con la duda de si eso es verdad, pero el debate sigue y ya no hay forma de pararlo. Tres días después algún periódico publica que la cifra estaba mal, pero para entonces ya nadie se acuerda.
Ese hueco de tres días es el que ataca InTruth.
Es una extensión gratuita para el navegador Chrome. La instalas, abres el vídeo, y mientras la gente habla te va apareciendo en un lado de la pantalla si cada dato es cierto o no. Sin pausar nada.
Quién la ha hecho
Una desarrolladora llamada Risha P., a partir de un proyecto de universidad. Se hizo viral hace unas semanas y ya funciona en dieciséis idiomas, español incluido.
Cómo funciona
Es sencillo de usar:
- Abres el vídeo o el directo que quieras ver.
- Enciendes la extensión.
- Te pregunta quién está hablando y se lo indicas.
- Mientras hablan, van apareciendo los avisos en un panel lateral.
Lo difícil no es transcribir. Lo difícil es distinguir qué merece comprobarse. En un debate, la mayoría de lo que se dice son opiniones, promesas y adjetivos. Solo una pequeña parte son datos que se pueden mirar en algún sitio. La extensión separa esa parte y la comprueba.
Qué te dice exactamente
Cada frase comprobable recibe una de estas cinco etiquetas:
- Verdadero. El dato se sostiene.
- Bastante verdadero. El fondo es correcto aunque haya alguna imprecisión.
- Falso. No cuadra con las fuentes.
- Engañoso. Los datos son ciertos, pero contados de forma que te dejan una idea equivocada.
- No comprobable. Demasiado vago o no hay forma de verificarlo.
La etiqueta interesante es la de «engañoso». Casi nadie inventa cifras cuando tiene una cámara delante. Se hace otra cosa: elegir el año que conviene, comparar con lo que interesa, callar el contexto. Todo cierto y aun así te vas a la cama con una idea falsa en la cabeza.
Una cosa más que hace bien: te enseña de qué medio ha sacado el dato y si ese medio tira más hacia un lado o hacia otro. En lugar de darte un veredicto de oráculo, te deja la última palabra a ti.
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Lo que no hace
No comprueba opiniones ni promesas. Si un candidato dice «en cuatro años duplicaremos el empleo joven», eso no es ni verdad ni mentira: todavía no ha pasado.
Y esto es lo importante: no te dice si esa persona está mintiendo. Solo te dice si la frase es cierta. Son cosas distintas. Alguien puede repetir de buena fe un dato falso que leyó por ahí. Y alguien puede decir la verdad sabiendo perfectamente que te va a confundir. La extensión trata los dos casos igual, porque solo mira la frase.
Entonces, ¿es un detector de mentiras?
No, y conviene aclararlo porque medio internet lo está llamando así.
Un detector de mentiras no comprueba datos. Mide a la persona: la respiración, el corazón y la respuesta de la piel mientras contesta a unas preguntas preparadas de antemano. No busca en Google, busca en el cuerpo.
La diferencia se entiende con dos ejemplos.
Si alguien dice en televisión que el paro juvenil bajó un 12%, eso está en una estadística pública. Una máquina lo comprueba en segundos y no hace falta que nadie dé su permiso, porque se dijo en abierto.
Si alguien dice «esa noche estuve en casa», no hay ninguna estadística que consultar. No existe registro. Solo hay una persona, una pregunta y un cuerpo que responde. Ahí es donde entra la prueba del polígrafo, siempre con el consentimiento firmado de quien se somete a ella.
Resumido:
| InTruth | Polígrafo | |
|---|---|---|
| Qué mira | Lo que se dice | A quien lo dice |
| Sirve para | Datos públicos | Asuntos privados sin testigos |
| Hace falta permiso | No | Sí, siempre |
| Vale ante un juez | No | Con informe pericial, sí en vía civil o laboral |
Si te pica la curiosidad sobre cómo funciona realmente un polígrafo, lo contamos en la ciencia detrás del polígrafo. Y si lo que tienes en la cabeza son las escenas de película, aquí desmontamos los mitos.
Los fallos que le encuentra la gente
No todo son buenas noticias. En las valoraciones de la tienda de Chrome se repiten tres quejas:
- A veces no sabe quién habla. Si el vídeo no identifica bien a los participantes, se queda en blanco y deja de comprobar cosas. En una tertulia con cinco personas hablando a la vez, mal asunto.
- Transcribe pero no siempre valora. Hay usuarios que ven el texto y no llegan a ver el resultado.
- Se puede equivocar. La propia autora avisa: es inteligencia artificial y puede darte una comprobación incompleta o directamente errónea.
Ese último punto es el que más peso tiene. Una IA puede afirmar con total seguridad algo que se ha inventado a medias. Merece la pena mirar las fuentes que cita antes de dar nada por bueno. Fiarse a ciegas de la herramienta que te promete criterio es cambiar un problema por otro más elegante.
¿Y esto para qué me sirve a mí?
Para ver política con menos ruido. Está muy bien para votantes, periodistas, estudiantes o cualquiera que se canse de esperar al desmentido del día siguiente.
Lo que no resuelve es la otra clase de duda. La sospecha en una pareja. El dinero que falta en la caja de una empresa. La acusación en la que solo hay dos versiones y ningún testigo. Ahí no existe ninguna fuente que consultar. Hay una entrevista previa, unas preguntas acordadas y un examinador leyendo lo que el cuerpo contesta.
Sobre eso hemos escrito bastante: cuándo tiene sentido usar un polígrafo en el trabajo, si el polígrafo falla cuando estás nervioso y por qué leer los gestos funciona mucho peor de lo que la gente cree.
La tecnología ha reducido a segundos la distancia entre una mentira pública y su desmentido. Con la verdad privada seguimos necesitando lo de siempre: una sala tranquila, las preguntas correctas y alguien que sepa leer lo que el cuerpo responde cuando la boca duda.
Preguntas frecuentes
¿InTruth es un detector de mentiras?
No. Comprueba si un dato es cierto, pero no mide nada de la persona que lo dice. Un detector de mentiras registra la respiración, el corazón y la respuesta de la piel durante una entrevista preparada.
¿Funciona en español?
Sí. Funciona en dieciséis idiomas.
¿Es de fiar?
Es una ayuda, no una sentencia. La propia autora avisa de que puede equivocarse y recomienda mirar las fuentes que cita.
¿Vale como prueba en un juicio?
No. Comprobar automáticamente una frase pública no tiene valor legal. Un informe pericial de polígrafo sí puede presentarse y el juez lo valora libremente en vía civil o laboral.
¿Puedo usarla para saber si mi pareja me miente?
No sirve para eso. Solo comprueba datos que están registrados en algún sitio público. Para dudas privadas el camino es una prueba de polígrafo, siempre con consentimiento. Puedes resolver dudas en preguntas frecuentes o pedir cita.