Sí, algunas empresas usan el polígrafo dentro de sus procesos de selección de personal, pero siempre como una prueba voluntaria y de apoyo, nunca como un filtro con valor legal. En España el resultado de un polígrafo no tiene validez como prueba en un juicio y su uso en el ámbito laboral está limitado por los derechos fundamentales del trabajador y por la normativa de protección de datos (RGPD y LOPDGDD): no se puede obligar a nadie a someterse a la prueba, hace falta su consentimiento expreso y no puede preguntarse por creencias religiosas, ideología, orientación sexual o salud. Bien planteada, aporta información sobre la sinceridad del candidato en asuntos estrictamente laborales (antecedentes de robo, falsedad en el currículum) con una exactitud del 85-90% según la American Polygraph Association. Pero un resultado por sí solo nunca debe justificar un despido ni una contratación.
¿Para qué usan las empresas el polígrafo?
En el entorno corporativo la prueba del polígrafo se emplea sobre todo en investigaciones internas (robos, filtraciones de información o fraudes) y, con menos frecuencia, como apoyo en la selección para puestos sensibles (manejo de dinero, seguridad, acceso a datos confidenciales). El objetivo no es «cazar» al candidato, sino contrastar su versión sobre hechos concretos y verificables. La prueba mide reacciones fisiológicas (respiración, actividad cardiovascular y sudoración) ante un cuestionario acordado de antemano, y un examinador interpreta las gráficas para estimar la probabilidad de que la persona diga la verdad.
¿Es legal usar el polígrafo en la selección de personal?
No es un «vacío legal», como a veces se dice: es un uso permitido pero muy condicionado. Para que sea lícito, la empresa debe respetar estas garantías:
- Consentimiento y voluntariedad: nadie puede ser obligado a hacerse la prueba; negarse no puede tener consecuencias laborales.
- Protección de datos: los resultados son datos personales sensibles; solo deben conocerlos el examinador, el responsable de selección y la persona evaluada, y deben tratarse conforme al RGPD y la LOPDGDD.
- Nada de preguntas personales: quedan fuera la religión, la ideología, la orientación sexual, la afiliación sindical o la salud. Solo caben preguntas relacionadas con el puesto.
- No justifica un despido: un resultado desfavorable no tiene validez jurídica y no puede ser, por sí solo, causa de despido.
¿Es buena idea usarlo para seleccionar personal?
Como herramienta complementaria puede aportar información útil, siempre que se use con transparencia y respeto a los derechos del candidato. No sustituye a una entrevista, a la comprobación de referencias ni al criterio del responsable de recursos humanos: es un dato más, no la decisión. En El Polígrafo las pruebas laborales las realiza Fernando, examinador de polígrafo y psicólogo forense, con equipo Stoelting CPS Pro; su formación permite diseñar un cuestionario centrado solo en lo laboral e interpretar los registros sin sobrepasar los límites legales. Puedes consultar condiciones y precio de la prueba antes de contratarla.